¡Perdónales, Señor!, que aunque saben lo que hacen,
no saben a quien lo hacen. Bueno, que les da igual, me refiero yo, Señor.
Hoy tu, mañana yo, tanto da. El caso es rematar la Faena de Matar en
Paz, y encima darte las Gracias, ¡tendrán cara! La verdad, perdónales
Tú si quieres, yo, ni quiero, ni puede, ni debo, las cosas como son,
Señor, ¡para Perdones estoy yo! Aunque, ya que estas ahí dispuesto a
escucharme, y a fuerza de serte sincero, que sabes que siempre lo soy,
me gustaría darte las Gracias + Claras, por la Gracia que me has dado
para poder expresar con mi espontánea y natural fluidez, la verdad,
todas las situaciones que me hicieron gracia en este año de desgracias
gracias, sin-gracia, haberlas encontrado yo graciosas, en cambio, ¡Hay
que ver como son las Gracias del Señor, Señor!, Graciosas por si solas,
si señor. Claro que como a Ti también te saco mucho aquí quisiera, por
si acaso, pedirte que me concedieras una última-gracia-indulto, por
atreverme yo a mezclarte en estas-gracias sin tener ninguna garantía,
cierto, de que a Ti te lo parecieran; graciosas, me refiero. Claro que
tampoco tenemos por qué estar de acuerdo ciento por ciento, así son
las Reglas del Juego-Pienso, Señor, pienso-yo. Aunque, pensándolo-mejor,
pienso que deberías intervenir, (de alguna-forma, no se, la verdad,
Tu-verás) para que ciertos-personajes de los que menciono aquí, en esta
Agenda en que también te escribo a Ti esta última nota aclaratoria,
dejen de Utiizar Tu Nombre cada vez que les Sale de las Pelotas, (ya
sabes a que me refiero, en concreto, Señor); ¡TODOS SUS CRÍMENES TE
LOS CARGAN A TI!, o sea, porque Tú Así lo has Querido, como estribillo,
y no hay Derecho, ¡no Señor! Los únicos culpables, en mi opinión, Señor,
son los Enanos que impiden crecer a los Espigados de Tronco, por miedo
a que les hagan sombra con las palmas de las Palmeras mejor empalmadas,
¿te lo puedes creer, Señor?; las Palmeras + largas y mejor empalmadas,
por tanto, son cortadas por el tronco de un limpio hachazo igualitario
propinado a la altura del enano igualitario partidario de desempalmar
primero a los + altos, a hachazos, lógico, y dejar el cielo limpio de
enemigos, y de sombras, claro; ¿lo vas viendo claro, Señor? Estos tarados
enanos están dejando este mundo Tuyo y Mío compartido hecho un aserradero
de palmeras altas; y si no, echa un vistazo Ahora, en este preciso momento
en concreto, si es que queda algún agujero limpio para verlo, claro.
Ni sombra de lo que fue, ¿verdad? Verdad. Normal, ya no quedan Palmeras
que den Sombra, así que ahora los enanos se creen + altos, aunque, eso
sí, están mucho + achicharrados, ¡que se jodan! ¿Verdad, Tronco? (con
perdón, Señor). Bueno, y ya que hemos llegado a esta intimidad tan alta
y perfecta, por cierto, ¡qué bien se está Aquí-Arriba, Señor!, instalado
en la Palmera + Alta, y + Sabia, lógico, dominando de arriba abajo este
Palmeral Sagrado y sin miedo a que te alcance King-Kong a traición,
¿King-Kong no llega Aquí, verdad Señor? Pues eso, venia yo a pedirte
tranquilamente que me concedieras esta última gracia, como algo excepcional,
desde luego, y con la promesa compartida de que será la última que te
pida, en serio; y estaba pensando eso precisamente, que me aburro mucho
de estar Aquí plantado empantanado en medio de estos dias chungos que
corren por el mundo esperando a que ocurra un Milagro;¿podrías Tú Adelantarnoslo?
(you know?, a mi y a los gatos, el Milagro). Invitándonos a dar una
Vuelta Larga en Tu Nave Gris Azulada a travñes de ese Inmenso Palmeral
Planetario por el que Tú Viajas de acá para allá sin parar, incluso
en cortas distancias; excepto, claro, cuando pasemos por Aquí, que nos
concederás la Gracia (dentro del mismo Milagro, lógico) de parar un
momento, mirar por un agujero, pequeño, desde luego, y comprobar en
un instante desde el cielo, si la Música de los Ángeles sigue fluyendo
atronadora a través del espacio que nos separa del Bar a la Nave Espacial,
para que nos acompañe en Directo el resto del viaje, y así poder seguir
Bailando Contigo un rato + largo por esos Cielos Directos sin tener
que pasar, para nada, ni por Roma ni Jerusalén: ¿para qué?, de Madrid
al Cielo, Directamente, y sin paradas programadas previamente, como
Tú me has dicho siempre; ¿podrías hacernos esa Magia, directamente?
(dentro de La Gracia y del mismo Milagro, lógicamente), pero sólo si
Tú nos llevas y nos traes, naturalemente; aunque, si no nos Devuelves
Ahora, no importa, ¡qué nos Quiten lo Bailao! a partir de Ahora, ¿verdad,
Señor? ¿Tú, como lo ves? Como Yo, claro. Bueno, pues por eso, por Tenerlo
Claro, ¡GRACIAS!!: GRACIAS POR SER YO, Señor, en serio.
A M É N